Ante las críticas y extensas filas generadas por la automatización del control migratorio en el Aeropuerto Internacional de Santiago, la Policía de Investigaciones (PDI) anunció este viernes medidas para mejorar el proceso. Desde septiembre, la implementación de tótems para la autoatención ha generado problemas que han sido ampliamente cuestionados por usuarios y aerolíneas. “Estamos conscientes de las dificultades que han tenido algunos usuarios en el uso de esta herramienta nueva de control migratorio, pero estamos ocupados trabajando en ello”, afirmó Ricardo Gatica, prefecto general de la PDI.
Para enfrentar esta situación, Gatica detalló que durante diciembre se incorporaron más de 100 nuevos funcionarios al terminal aéreo, y que en enero se sumarán otros 60 efectivos junto con aspirantes de tercer año de la Escuela de Investigaciones, quienes actuarán como facilitadores en el proceso. “Se tiene contemplado que en el mes de enero lleguen alrededor de 60 funcionarios más y vamos a contar también con la ayuda de los aspirantes de tercer año de la Escuela de Investigaciones, quienes van a ayudar como facilitadores en el proceso”, señaló el prefecto general. Asimismo, se reformuló el funcionamiento de los tótems para que sean “más ágiles, más rápidos, más fáciles para que lo opere el usuario”.
Pese a estas medidas, la polémica persiste. Desde la concesionaria Nuevo Pudahuel aseguraron haber simplificado el cuestionario de los tótems en diciembre, pero la Asociación Chilena de Líneas Aéreas (Achila) calificó la situación como una crisis y demandó soluciones urgentes. En tanto, Gatica reconoció los desafíos de la nueva tecnología: “Estamos conscientes de que esta tecnología nueva trae algunas consecuencias que pueden afectar al usuario, pero como Policía de Investigaciones, reitero, estamos conscientes y estamos trabajando en la mejora”.