Este miércoles, la Cámara de Diputadas y Diputados rechazó la acusación constitucional contra la exministra de Defensa, Maya Fernández, con 70 votos en contra y 64 a favor, lo que puso fin a la tramitación del libelo.
La acusación fue presentada por la oposición tras la controversia generada por la fallida compra de la casa del expresidente Salvador Allende, abuelo de Fernández.
La Constitución establece que los ministros no pueden celebrar con tratos con el Estado, y la transacción se gestionó mientras la exministra aún ocupaba su cargo.
Sin embargo, la exautoridad renunció antes de la votación, lo que no impidió que el proceso siguiera adelante.
Tras el rechazo del libelo, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, criticó el “abuso” de la herramienta de la acusación constitucional y acusó a la oposición de desviar la atención de las prioridades legislativas.
“Cuando se presentan reiteradas acusaciones constitucionales sin fundamento, se produce una distracción del sistema político respecto de lo que realmente importa, que es legislar para mejorar la calidad de vida de todas las chilenas y chilenos“, sostuvo Elizalde.
El ministro también enfatizó que el resultado de la votación confirmó que “no hubo ninguna infracción a la Constitución” por parte de Fernández, y cuestionó el rol de la oposición en la presentación de libelos sin sustento.
Sumado a lo anterior, el secretario se refirió a las críticas que recibieron él y la ministra vocera Aisén Etcheverry por “ausentarse de sus labores en plena crisis de seguridad para asistir al libelo de Fernández”: “Los que han hecho perder el tiempo al Congreso Nacional con una acusación infundada deberían hacer algo de autocrítica“.
Elizalde también respondió a las críticas sobre la presencia de cuatro ministros de Estado en la sesión, incluyendo a la titular de la SEGPRES, Macarena Lobos, la ministra vocera subrogante, Aysenet Seyberri, y el ministro de Educación, Nicolás Cataldo.
“Si alguien reclama que terminamos con el sistema político distraído de otras prioridades, que hagan autocrítica los que presentaron esta acusación que no prosperó“, sentenció.
Con esta decisión, el libelo contra Maya Fernández queda oficialmente desestimado, mientras que el Gobierno insiste en su llamado a evitar el uso “instrumental” de las acusaciones constitucionales.