Las reacciones tras el rechazo a la acusación constitucional contra el ministro de Educación, Marco Antonio Ávila, continúan surgiendo, además de la polémica a la interna de Chile Vamos -entre Renovación Nacional y Evópoli- ahora se suma la UDI.
Recordemos que dicha AC fue anunciada el pasado mes de mayo por las diputadas militante del Partido Social Cristiano, Francesca Muñoz y Sara Concha.
En la instancia, argumentaron una infracción a “lo que es nuestra Constitución”, específicamente el derecho preferente de los padres a educar a sus hijos”.
Finalmente, el libelo no prosperó y sólo tuvo 69 votos a favor, 78 en contra y ninguna abstención, pero lo que llamó la atención fue que -a diferencia de toda la bancada de la UDI- el diputado Joaquín Lavín rechazó la acusación constitucional.
Es por ello, que, según consignó La Tercera, la directiva de la región Metropolitana de la UDI informó -a través de un comunicado- la decisión de llevar al parlamentario al Tribunal Supremo.
¿Las razones? “Por constantes actos que no se condicen con nuestra declaración de principios y forma de hacer política. Creemos que sus constantes actitudes y ausencias, constituyen una falta a la ética, al compromiso adquirido como diputado de la UDI y representante de nuestras ideas y maneras de trabajar en política”.
“No pretendemos seguir tolerando que personas como el anteriormente mencionado sigan faltando a lo que creemos fundamental, lealtad y real compromiso no solo a nuestras ideas sino que a las personas que votaron por él creyendo representar a nuestro partido”, agregaron desde la directiva presidida por Carlos Chaparro.
Finalmente, solicitaron “una sanción drástica y ejemplificadora por sucesivos actos que no se condicen con nuestras ideas ni maneras de trabajar en la vida pública”.
La presentación de dicha declaración será presentada a inicios de la próxima semana.